20/03/10

EL RECONOCIMIENTO DE UN FRACASO


La bronca entre norteamericanos e israelíes a propósito de la comunicación de nuevas edificaciones en asentamientos sitos en Cisjordania en plena visita del vicepresidente Biden a Israel, ha provocado, como era de esperar, innumerables comentarios. Sin embargo, lo que a mí personalmente me ha sorprendido ha sido el hecho de que algunos analistas hayan aprovechado la oportunidad para ir más allá del estado de las relaciones entre ambos Estados, apuntando a una evaluación del año largo de presidencia Obama en política exterior. Tiene sentido, porque el vínculo entre Israel y Estados Unidos va mucho más allá de lo bilateral. Israel es el Estado democrático que se encuentra en primera línea frente a los grandes problemas de nuestro tiempo: acceso a los recursos energéticos, islamismo, terrorismo jihadista y proliferación de armas de destrucción masiva. Los intereses son comunes, las respectivas opiniones públicas así lo entienden y sus elites políticas dan por sentada la necesidad de una coordinación entre sus respectivas estrategias. Si la confianza se resquebraja es que algo importante está cambiando, como nos recuerda John Bolton desde las páginas del Wall Street Journal.

Netanyahu ve a Obama como un problema para la seguridad de Israel, mientras el presidente norteamericano considera al primer ministro israelí como un estorbo en su política hacia el Mundo Árabe. Cuando esto ocurre es que se ha perdido la sintonía estratégica que ha venido caracterizando la relación entre ambos países durante años, tema al que he hecho referencia en anteriores artículos y que nos proporcionará nuevas ocasiones para la reflexión.

Obama representa un importante cambio ideológico en la política norteamericana, con su lógica repercusión en la diplomacia. Pero lo que subrayan hoy los comentaristas no es tanto su ideología como su incompetencia. Veamos dos ejemplos interesantes por su autoridad y complementariedad. El semanario alemán Der Spiegel, que es diario en su versión online, ha publicado un largo artículo firmado por tres miembros de la redacción, analizando los objetivos y logros de la renovada diplomacia obamita. Desde el Washington Post un clásico del análisis de política internacional, Robert Kagan, centra su columna mensual en el mismo tema. Los primeros representan el pensamiento progresista europeo. El segundo es un conservador norteamericano. Unos y otro coinciden en lo fundamental: Obama ha dado un giro a la política exterior norteamericana, ha planteado nuevas vías de solución de viejos problemas... pero hasta la fecha sólo ha cosechado fracasos.

Las relaciones entre Israel y Estados Unidos no pueden ir bien desde el momento en que Obama ha hecho concesiones excesivas al Mundo Árabe y trata de que Israel siga el mismo sendero, abandonando el principio establecido ya en la Resolución 242 por el que las partes deben avanzar al mismo ritmo. No puede haber confianza cuando Obama se comprometió a impedir que Irán accediera al armamento nuclear y ni ha movido ficha ni se espera que lo haga. Todo apunta a que su Administración da por sentado que Irán se convertirá en una potencia nuclear y, haciendo de la necesidad virtud, trata de aprovechar el miedo árabe al hegemonismo persa para aumentar su influencia en la región.

Allí donde Obama ha intentado dar una lección de cómo su nueva diplomacia es capaz de resolver viejas tensiones, allí ha cosechado un soberbio fracaso. Así ha ocurrido con viejos rivales, como Rusia o China. Así está sucediendo con potencias proliferadoras, como Irán o Corea del Norte. En América Latina ha hecho el ridículo. En Europa ha pasado de despertar pasiones a convencer de la inevitabilidad de la deriva continental. En Asia ha logrado que los indios consideren que Estados Unidos no es un socio serio y en Japón la situación es tragicómica, aunque aquí las responsabilidades están compartidas. Los diplomáticos árabes no ocultan su disgusto y, como sus vecinos israelíes, acusan a Obama de haberles mentido en la cuestión iraní.

Obama ha dañado seriamente la autoridad de Estados Unidos en el mundo. Hay quien piensa, como yo, que sus posiciones ideológicas son una amenaza. Pero, sobre todo, Obama es un incompetente, alguien que confunde sus deseos con la realidad, un dirigente cuya autoestima le lleva a despreciar tanto la experiencia de años como el consejo de quien sabe.


FLORENTINO PORTERO

19/03/10

שַׁבָּת שָׁלוֹם

BIBIFÓBIA

A Obama no le sentó bien que Israel girase a la derecha y que Benjamin Netanyahu, «Bibi», fuese el nuevo primer ministro de Israel, hace ahora un año. El presidente norteamericano soñaba con un gran diseño para la región en la que lo importante era una América más próxima al mundo musulmán, que acabase querida por los árabes.
Israel era para eso un obstáculo. Un Israel bajo Bibi un obstáculo insalvable. Netanyahu era lo opuesto a lo que Obama quería en Jerusalén: un líder dócil, y que siguiera fielmente los dictados americanos, hacia Irán, en el proceso de paz, en los asentamientos y hasta en la partición de Jerusalén. Mucho aspirar.

Este año, Netanyahu ha sabido jugar bien sus cartas y logró diluir las divergencias entre ambos países, pero la autorización de nuevas viviendas en Jerusalén ha provocado la mayor crisis desde 1975, a decir del embajador israelí en Washington, Michel Oren. En Israel se da por sentado que todo responde a una política de Obama para atarles las manos frente al programa nuclear iraní, ante el cual se acerca una decisión inexorable: o aceptar la bomba, o impedirla. Asustando a Netanyahu desde América, la Casa Blanca esperaría poder frenarle.

Pero Obama confunde sus deseos con la realidad: la bomba iraní es inaceptable para los israelíes en su conjunto, no sólo para su primer ministro; la popularidad de Netanyahu está en cuotas antes nunca vista para un país que canibaliza a sus políticos, mientras que la de Obama en Israel no supera el 4%, la más baja de toda la historia; Netanyahu es un líder creíble para muchos árabes, mientras que Obama ha perdido gran parte de su credibilidad.

No sé quien puede perder más en estos momentos. En todo caso, quien más gana está claro: un Irán que se frota las manos testigo de las trifulcas de la Casa Blanca con su principal aliado en la zona. Netanyahu no tiene quien le sustituya y Obama debería ya empezar a aceptarlo.


RAFAEL L. BARDAJÍ

HITLER TERIA ESTADO ORGULHOSO


Um país que mantém ocupadas as Ilhas Kuril, um país que invadiu Corea, Viet-Nam, Afeganistão e Irak, uma organização internacional que olha para outro lado antes as horrendas violações quotidianas dos direitos humanos nos regimes muçulmãos, e uma organização europeia cujos membros libraram a mais sanguenta guerra de todos os tempos apenas há seis décadas, vêm de condear o plano israeli de construcção de 1.600 apartamentos na sua capital nacional.

A única razão concevível para proibir a construcção em Ramat Shlomo é que pretendam que forme parte do Estado palestiniano. Se Ramat Shlomo é entregada, também o serão outras zonas edificadas pelos judeus em Jerusalém. O número aproximado de judeus que haveria que expulsar de Jerusalém rondaria os 260.000.

O Quarteto faz que os názis se tivessem sentido orgulhosos.

¿QUIÉN INSULTA A QUIÉN?

Hillary Clinton se declaró ofendida y Barack Obama calificó de insultante que el gobierno de Binyamin Netanyahu haya aprobado la construcción de viviendas en Jerusalem, mientras Joe Biden visitaba Israel.

¿Pues, quiénes se creen los gobernantes norteamericanos para decirle a un estado democrático e independiente, qué es lo que puede construir o no, en su capital?

¿Con qué autoridad puede un gobierno extranjero, objetarle el derecho a una vivienda a cualquiera?

Estados Unidos le vende armas y tecnología a Israel, y le da apoyo diplomático, por tanto Israel debe agradecerle amablemente, comportándose obedientemente de acuerdo a sus exigencias. Esa es la concepción en Washington de amistad recíproca y alianza política de igual a igual.

Estados Unidos se erigió baleando a los nativos de Norteamérica y esclavizando a los negros traídos de África. Los españoles y portugueses hicieron lo mismo en Latinoamérica.

Hoy, tanto en el norte como en el sur de América, los descendientes de los sanguinarios conquistadores de antaño caminan por sus calles como si fuesen sus dueños indiscutibles, menospreciando a los oriundos del lugar y a los nuevos inmigrantes. Los árabes aspiran hacer lo mismo con los judíos en Israel y con los cristianos en Europa, superándolos demográficamente.

Ingleses, franceses, holandeses, alemanes, mongoles, chinos, japoneses, persas, y casi todos los que tuvieron poder o locura, intentaron conquistar el mundo.

A diferencia de los pueblos conquistadores, los judíos fueron conquistados. Los judíos son los originarios de Israel, territorio que recuperaron del imperio británico después de 18 siglos de salvajes persecuciones, e insufribles abusos y humillaciones.

Los extranjeros en ese territorio no sólo eran los ingleses que establecieron los límites del nuevo estado judío sin derecho alguno, sino también los árabes palestinos que nunca tuvieron un país.

La palabra “árabe” significa “nómada”. Líbano, Siria, Jordania, Palestina, son creación de los franceses y británicos en el Siglo XX.

Los árabes no tenían identidad ni historia nacional, y con excepción de Irán y Egipto, no la tienen. Su identificación colectiva es la religión de Mahoma, que está por encima de su nacionalismo patrio.

Jerusalem tiene más de 3.300 años de alma, historia y presencia judía ininterrumpida en el lugar, pese a que fue invadida por casi todas las potencias del planeta.

Los árabes palestinos son parte de la última tanda de invasores extranjeros, resabio de los nómadas que atrajo la intrusión otomana.

El diminuto Israel tiene que ingeniárselas en desventaja para sobrevivir, frente a la presión de su mejor aliado, Estados Unidos, y la ONU, que está controlada por el bloque musulmán, los tercermundistas y los progres europeos.

Estos últimos, que hasta hace medio siglo fueron despiadados conquistadores, sorpresivamente se transformaron en sensibles humanitarios, solidarios con los misericordiosos palestinos. Lo que no cambió en ellos es su legendario antisemitismo.

El Cuarteto del Medio Oriente formado nada menos que por Rusia, el mayor imperialista del siglo pasado, opresor y asesino de millones; EEUU, la UE y la ONU, llamaron al congelamiento de las construcciones.

¿Quiénes se creen estos para juzgar o siquiera opinar sobre Israel, si ninguno de ellos goza de la decencia ni altura moral para calificar a nadie?

Ni los europeos y mucho menos los norteamericanos tienen el arraigo milenario que tienen los israelitas sobre su tierra como para dictarles lecciones de derecho propietario.

Ya quedó claro que Obama es pro musulmán. Le irrita más, que los judíos construyan casas en Israel, a que Ahmadinejad fabrique bombas nucleares.

Consecuentemente, está imponiendo sobre Jerusalem sus posturas más duras, coincidentes con las de algunos de sus partidarios más antisemitas.

La más virulenta es Hillary Clinton, cuyos exabruptos racistas y antijudíos son irreproducibles debido a la bajeza de su lenguaje. La jefa de la diplomacia norteamericana tiene la boca de un rufián.

La situación norteamericana no es buena. De acuerdo a Rasmussen, 69% de la población ve como incorrecta la dirección que está tomando su país. Apenas 25% la estima favorable.

Como sucedió en el pasado, los judíos se están convirtiendo en el chivo expiatorio de los tradicionales antisemitas europeos y de los gobernantes progres norteamericanos que sienten que el cielo se les viene encima.


JOSE BRECHNER

JOE BIDEN O BASTARDO


Ontem o vicepresidente dos EEUU dixo o seguinte:

“Acabo de regressar tras passar cinco dias no Meio Leste”, afirmando a continuação, “encanta-me viajar, mas é gratificante volver a um lugar onde um boom na construcção imobiliária é algo positivo”. Israel fixo saber durante a visita de Biden que se vinha de aprovar a construcção de 1.600 vivendas no leste de Jerusalém, facto que os EEUU qualificaram de “insulto” pelo momento eligido para o anúncio.

Alegra-me que Joe Biden, que considera que construir vivendas judias em Jerusalém é algo negativo, esteja de regresso em Washington.

Não estaria mal que tivesse dito: “Estou alegre de ter regressado a Washington, onde os criminais não são tão sanguinários como os terroristas palestinianos de Ramala”.

Maldito bastardo.



THE MUQATA

27% DOS ISRAELIS ACREDITA QUE OBAMA É UM ÁNTISEMITA



Segundo uma enquisa que publica hoje o rotativo pró-árabe “Ha’aretz.

Sem comentários.

18/03/10

CHEIRA A QUARTELAZO

O discurso dos palestinianos e a dos meios de comunicação israelis tem rematado por ser exactamente idênticos. Semelha que têm conspirado juntos para promover um quartelazo contra o Primeiro Ministro israeli.

O que se tem passado em Israel nos últimos dias cheira a intento de golpe de Estado. Tal vez sem coordinar, mas numa inegável afinidade ideológica de interesses, o Governo dos EEUU, a Autoridade Palestiniana e os mass media israelis, têm-se agrupado num perigoso e ánti-democrático movimento de pezas. Um quartelazo contra o Primeiroi Ministro de Israel e contra as decisões adoptadas tras umas eleições democráticas.

Justamente há um ano que os israelis acudiram às urnas. O voto foi inequivocamente partidário do Sionismo, contrário a um Estado palestiniano, e pro-Jerusalém. Jerusalém unida e na sua totalidade: o sonho de várias gerações. Houvo, sem embargo, três partes que não gostaram dos resultados saídos das urnas: os palestinianos obviamente, os Estados Unidos e os mass média israelis. No que respeita aos palestinanos, não temos nada que dizer: é lógico, são os nossos inimigos. Os norteamericanos são transparentes. A Administração Obama, atemorizada e claudicante ante um Iran que se nucleariza a marchas forzadas, não desaproveita nem a mais mínima oportunidade de atacar ao Governo de Israel. Os prazos a seguir apenas foram uma excusa. Um truco de Obama amplificado pela imprensa israeli, afogada na ciénaga do seu obsessivo ódio face a direita e Netanyahu, que se amosou gostosa de compartir com ele. Não se trata já de esquerda e direita. Não é questão dum enfoque táctico ou de outro. Trata-se de que temos apostado pelo núcleo troncal do que é o projecto histórico do sionismo. Chegados a este ponto, a imprensa israeli, praticamente ao unísono, decidiu dar a espalda ao sonho sionista.

Não há outra explicação para analisar o que tem sucedido aquí. Apenas quatro meses atrás, 30.000 residentes do vizindário de Gilo acordaram pela manhã e acharam que, de súpeto, eram “colonos”. Agora é o turno dos seridentes de Ramat Shlomo, o vizindário adjazente a Ramot, no norde de Jerusalém. Os jornalistas israelis amosam uma destas duas coisas: ignorância geográfica ou maldade ideológica, na medida em que fazem que a comunidade internacional perciba que a construcção de vivendas planificada tem algo a ver com os órgaos de decisão dos palestinianos.

Ide agora a explicar àqueles que não têm porque sabê-lo que ali não há –nem nunca houvo- árabes. Até que a imprensa israeli, claro, começou a berrar que “há um problema”. Nem sequer se lhes tinha ocorrido aos árabes protestar pela construcção. Nem fazer objecções aos planos. Apenas três anos atrás, Yuli Tamir, a “Princesa” de Paz Agora, premiou com o Prémio Israel de arquitectura ao arquitecto que desenhou o vizindário de Ramat Shlomo e o bairro de Pisgat Ze'ev, que está junto a ele pelo leste.

Ramat Shlomo tem o mesmo estatuto que Gilo, que Ramat Eshkol (com 25.000 habitantes), que Armon Hanetziv (17.000 habitantes), e que a metade da nossa capital. Não é um assentamento no meio duma vila árabe. É uma construcção que jamais um Primeiro Ministro, de esquerdas ou direitas, sonhou nem sequer com deter; nem sequer por um instante. Se alguém quere detê-la, deve ter a suficiente honestidade de proclamar que quer desmantelar tudo e regressar às fronteiras do ghetto de 1949. E velaí tendes o sucedido na inauguração da Sinagoga de Hurva, no bairro judeu de Jerusalém. Num Estado judeu soberano é perigoso inaugurar uma sinagoga que os árabs destruíram em 1948, porque poderia alterar a paz dos palestinianos.

Há momentos na vida em que caberia agardar que inclusso os mass media israelis deixassem a um lado todo o seu ódio e desejo de vingança política, a fim de movilizar-se a favor do sonho sionista, e que apoiassem ao Governo de Israel no labor de clarificar aos EEUU que esta vez têm sobrepassado todas as linhas vermelhas. Em vez disso, fazem ver a Obama e Abu Mazen que são fieis cães nos que se pode confiar. Hillary Clinton sabe que só necessita susurrar aos mass media israelis que botou uma reprimenda telefónica de 43 minutos a Netanyahu. Os mass media branquiazuis encarregarão-se de amplificar a sua histéria.

Esta história não é algo novo. Esta nova fase tem dado começo na cidade de David. Inclusso Gideon Levy sabe que os árabes que vivem nesta zona contravêm as ordeanças de edificação. Nenhum de eles tem solicitado jamais –nem recebido- permisos para colocar nem um ladrilho. E a quem culpam os mass media israelis? Ao alcaide de Jerusalém, Nir Barkat, que apenas trata de pôr orde. Depois chegou o “Projecto do Patrimônio Histórico”. Existe alguém que falando em sério não comprenda que sem a Tumba de Raquel ou a Tumba dos Patriarcas não temos patrimônio histórico? Pois é igual. A quem culpavilizaram os mass media israelis das revoltas? Por suposto: a Netanyahu.

O discurso dos palestinianos e o dos mass media israelis é idêntico. De facto, solapam-se. Coincidem plenamente na necessidade de retirada, de escapar, de render-se absolutamente às pretensões dos terroristas. Qualquer pretexto é bom. Para a História do Povo Judeu não existe lugar no seu calendário.

Ontem, uma nova árvore à que agarrar-se brotou, sob a forma do jornalista norteamericano Thomas Friedman, que se uniu às críticas contra o Governo israeli ao comparar a este com um “condutor ébrio”. Com todo o devido respeito ao Sr. Friedman: a história judia com mais de 3.000 anos de antigüidade de Jerusalém não vai ser escrita num teclado do The New York Times, Os únicos borrachos que há aquí são os jornalistas ébrios do seu poder de fazer dano.



KALMAN LIBSKIND e AREL SEGAL

OUTRO ÁNTISEMITA MISSERÁVEL


José Inácio “Lula” da Silva é um dos grandes iconos da progressia mundial. Na realidade, trata-se do prototípico terrorista que tem dado a jubilação à sua pistola, e que nos seus últimos anos vem sendo promovido numa papanatas e massiva campanha mediática como “grande estadista moderado”.

De gira por Israel e Jordânia, com escala nos territórios ocupados pela chusma palestiniana, Lula retratou-se com a sua rotunda negativa a render homenagem ante a tumba do fundador do sionismo, Theodor Herzl, mas correndo solícito a fazer uma oferenda floral à fosa séptica na que estám depositados os restos do sobrinho do Grande Mufti názi, em Ramala.

Históricamente, Lula da Silva tem comungado ideológicamente com o mega-terrorista Yasser Arafat. Sendo máximo mandatário do Partido do Trabalho, e Arafat da OLP, ambos foram signatários –junto com outros benefactores da humanidade, como Fidedl Castro- do documento favorável à fundação da Quarta Internacional, nos anos 60.

Cumpre dizer ao seu favor, que o mandatário brasilenho nunca tem ocultado a estreita amizade que o vincula com o seu homólogo iraniano, Mahmoud Ahmadineyad. Nobreza obriga. Com tal motivo, o Ministro de Exteriores israeli –dos poucos no gabinete que têm mantido a chama da dignidade entre tanto abrazo e pasteleo com um sujeito a quem se lhe deveria ter proibido a entrada no Estado judeu- manifestava semanas atrás, ante a anunciada visita desta eminência em trasegar caipirinhas, que “não podemos abrazar a quem, à sua vez, abraza efusivamente a um tipo que nega o Holocausto e pede a destrucção de Israel”. Simon Peres, porém, sim que pode.

O passado 3 de Março, a Secretária de Estado dos EEUU, Hillary Clinton, visitou Brasil na procura do apoio de Lula à comunidade internacional na campanha de sanções contra Teerão. Logicamente, só colheitou a negativa desta personagem.

Mentres bombeava cachaça ao seu resistente fígado, Lula soltou em Israel as típicas bobadas que se agardam de qualquer mandatário de progresso que põe os pés em Jerusalém: Que “é necessário construir um Estado palestiniano” em território judeu, que “cumpre negociar diplomaticamente com Iran”, que “israelis e palestinianos devem compartir a terra dos seus antepassados (sic!!)”, que Israel tem que levantar o “bloqueio” a Gaza, que deve congelar a constrfucção de vivendas, etc. Nada que já não saibades.

Sei que na última etapa da sua viagem recalava em Amman para estreitar lazos com o enredante herdeiro alauita –e de passo catar carne jovem nos seus célebres harens e uma grifa de imerecida celebridade.

Por favor, que alguém lhe amose a este borracho analfabeto o caminho de volta à sua casa.


SOPHIA L. FREIRE

LULA DA SILVA Y LA GRAN ALCAHUETA

Imposible cinismo mayor que el del presidente del Brasil, Lula da Silva. Se conmueve profundamente por el asesinato de Orlando Zapata Tamayo – el albañil de 42 años torturado en prisión desde que se le encerrara en las mazmorras del régimen castrista por declararse disidente -, y expresa al mismo tiempo su inmenso regocijo por el largo encuentro que ha sostenido a continuación con sus asesinos, los hermanos Castro. Digno de una película de Scorsese.

Más insólito aún es que la prensa internacional recoja las cínicas declaraciones de pesar de Lula como única expresión de los gobernantes de la región ante un hecho que ha conmovido a la opinión pública mundial, llevando a gobernantes y parlamentarios europeos a expresar su indignación por las graves violaciones a los derechos humanos que se vienen practicando contra disidentes y opositores en la isla del Dr. Castro desde hace medio siglo. Y que encontrara una inaceptable muestra de crueldad con el asesinato en cámara lenta y durante 85 días de un modesto trabajador cubano, que prefiriera antes la muerte que aceptar ser tratado como un delincuente común. En el colmo de la crueldad, hoy se le entierra encadenado y rodeado de cuerpos policiales, para que no reciba ni un adiós de sus compañeros, amigos y familiares. ¿Nada que expresar la Sra. Bachelet, cuyo padre muriera como consecuencias de las torturas a que lo sometiera el dictador Augusto Pinochet? ¿Nada que decir el presidente Álvaro Uribe, cuyo padre fuera asesinado en un cruento acto de terrorismo por las narcoguerrillas colombianas? ¿Nada que agregar el cordial anfitrión Felipe Calderón, cuya designación fuera torpeada por las fuerzas conjuntas de la subversión mejicana – Castro, Chávez, López Obrador?

Frente al vergonzoso silencio de las izquierdas latinoamericanas, incluidas las llamadas neo izquierdas o, bajo un insólito eufemismo, las fuerzas del “progresismo” que encuentran su más cabal expresión en el Sr. Lula Da Silva y su candidata, la ex terrorista y secuestradora brasileña Dilma Roussef, cabe preguntarse si las torturas y los asesinatos provocados por los torturadores de izquierda son menos violatorios de los derechos humanos que los causados por la derecha. Que guarda silencio seguramente porque siente el peso de su rabo de paja. Aunque un muerto de Castro vale, al parecer, la milésima parte de un muerto de Videla. Porque de lo contrario, ¿a qué se debe este ensordecer silencio de las mismas cancillerías latinoamericanas que hace unas horas festejaban con el asesino de Orlando Zapata un florido encuentro en las costas mejicanas? Por cierto: un ominoso silencio de izquierdas, centros y derechas de un continente paralizado por la complicidad y la inmoralidad.

No es un silencio casual ni se debe a un sencillo descuido de la diplomacia latinoamericana. Es una política de Estado que se traduce en la alcahuetería, la complicidad y la aceptación silente de los crímenes de las dictaduras de izquierda en la región, mientras se sigue esgrimiendo como máscara de encubrimiento el fantoche de las dictaduras militares que se vivieran en los años sesenta setenta, particularmente en los países del Cono Sur. La complicidad de los gobiernos latinoamericanos con la tiranía castrista, la más siniestra de América Latina desde su Independencia, llegaría al extremo de ver aparecer al tirano cubano en cuanto acto de transmisión de mando de presidentes electos en comicios ejemplarmente democráticos tuvieran lugar en los últimos treinta años. Incluido la del presidente Carlos Andrés Pérez en su segundo mandato, cuando todavía estaban frescos los cadáveres dejados por la invasión castrista de Falcón y Machurucuto.

¿Qué lavado cerebral tuvo lugar para que quien fuera ministro del interior en la época de tales siniestras invasiones recibiera en gloria y majestad al criminal invasor veinte años después? ¿Tan corta es la memoria de los venezolanos? No pasarían tres años para que un epígono de Castro intentara un golpe de Estado y se hiciera con el poder seis años después. Por fin Castro logró su cometido: noventa mil soldados cubanos hacen vida en la Venezuela chavista travestidos de enfermeros, preparadores deportivos, asesores e incluso militares de alto rango que copan los cuarteles de la república. Y su principal torturador hace vida en Venezuela, por donde se pasea como Pedro por su casa. ¿Imaginable hace cuarenta años?

Es América Latina, la gran alcahueta. ¿Hasta cuándo?


ANTONIO SÁNCHEZ-GARCÍA

LULA EN ISRAEL


Bien claras quedaron las preferencias del mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en su visita a Israel, en lo que es considerado una falta gravísima al protocolo Lula se ha negado a visitar y hacer una ofrenda floral en la tumba del fundador del sionismo y padre del actual Israel, Theodor Herzl, pero ha confirmado su visita a la tumba del lider de la organización terrorista OLP y creador del mito palestino, el egipcio devenido a lider “palestino” Yaser Arafat, responsable de docenas de actos terroristas contra inocentes de todo el mundo, principalmente israelíes.

Asi es como Lula da Silva no honrará al padre de Israel, pero sí honrará al autor intelectual de la Masacre en el Aeropuerto de Lod (Mayo de 1972), llevada a cabo por tres terroristas del Ejército Rojo Japonés en una operación planificada y apoyada por una facción del OLP llamado FPLP-CG, matando a 26 e hiriendo a 78, la Masacre de Múnich (Septiembre de 1972), en la que once atletas Israelíes fueron asesinados, la Masacre de Maalot (Mayo 1974) en el que un edificio de escuela fue tomada, mientras que los niños de Tzfat en un viaje escolar estaban durmiendo allí, 3 profesores y 22 alumnos fueron asesinados, el ataque del Hotel Savoy (Marzo 1975) cerca de Tel Aviv, en la que siete rehenes y dos soldados fueron asesinados después de que los terroristas de Fatah desembarcaron en la playa y se apoderaron del hotel, el ataque a un autobús escolar en Nahariya / Avivim (Mayo de 1970) donde los terroristas palestinos cruzaron la frontera del Líbano, emboscaron al autobús con una andanada de disparos de armas de  fuego, asesinaron a 12 niños y 3 adultos, y dejó paralizado a varios otros, el secuestro de autobuses en una carretera costera (Marzo de 1978), en la que 11 terroristas de Fatah, donde infiltraron por el mar, mataron a un fotógrafo y un conductor de taxi y secuestraron un autobús lleno de adultos y muchos niños, los terroristas dispararon contra vehículos pasando el autobús, y cuando finalmente se detuvieron, se comenzaron a disparar misiles, la masacre dejó 35 muertos y 100 heridos, el secuestro del crucero Achille Lauro (Octubre de 1985), en la que Leon Klinghoffer, en en una silla de ruedas de 69 años, fue asesinado y arrojado por la borda en el océano. Internacionalmente, en 1972 solo, grupos de la OLP liderados por Yasser Arafat, estallaron una planta de electricidad en Alemania Occidental, una planta de gas Holandés y una refinería de petróleo en Trieste, Italia. En 1975, la presencia de Arafat y su ejército fuerte de 15,000 en el Líbano desencadenó una sangrienta guerra civil que asoló el país durante casi dos décadas, con un costó 40,000 vidas.

Y es a esta persona a quien Lula da Silva va a homenajear, Lula dice preferir la neutralidad, pero sin embargo vestir una bandera palestina en su solapa durante su encuentro con Abu Mazen poco ayuda a pensar que sea neutral en algo.

Mientras, el Ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, no acudió ayer a la sesión especial parlamentaria en la que Lula pronunció un discurso, en protesta por lo que considera un grave incumplimiento del protocolo. Mientras Lula mantenía un encuentro privado con el jefe de Estado israelí, Shimon Peres, el jefe de protocolo del Ministerio de Exteriores, Yitzhak Eldan, preguntó una vez más a su homólogo brasileño, George Prata, si el presidente había cambiado de opinión respecto al asunto, a lo que Prata respondió con un firme “no”, según se informó.



Fonte: IANUS Y SEKER SE ENCONTRARON

SARAH PALIN COM ISRAEL

A Administração Obama abraza-se a alguns dos mais abomináveis regimes no nome da sua política de apacigüamento. América e os nossos aliados contemplam como as sanções são atenuadas no caso de Cuba. Enviam-se cartas aos mulás iranianos mentres esse régime massacra aos manifestantes nas ruas de Teerão. Mandam-se emissários a Corea do Norde, mentres eles continuam desafiando a exigência internacional de que detenham a construcção de armas nucleares. O representante da Junta militar birmana recebe autorização para viajar à nossa capital nacional. O eviado presidencial a Sudám insinua a conveniência de outorgar altas distinções a esse regime genocida, mentres o Presidente esteita a mão do tirânico dirigente de Venezuela. No meio de todo este reparto de abrazos aos nossos inimigos, onde opta a Administração Obama por converter um incidente menor numa confrontação diplomática de gigantescas proporções? Em Iran, Cuba, Sudám, Corea do Norde ou Birmânia? Não. Com o nosso traicionado país aliado, Israel.

No passado Outubro, a Secretária de Estado, Clinton, reconheceu o desejo de Israel de alcançar a paz no Meio Leste e louvou as concessões “sem precedentes” de Israel ao acceder a congelar a construcções de assentamentos no West Bank –concessão que EM ABSOLUTO incluia deter a construcção de apartamentos para judeus em Jerusalém. Inclusso a semana passada, depois de que a construcção planificada fosse anunciada, o próprio vicepresidente Biden exprimiu a sua boa valoração pelos “significativos” passos dados pelo Governo israeli para resolver este incidente menor. Agora, sem embargo, temos quea Administração Obama tem decidido emprender uma escalada, fazendo demandas unilaterais a Israel, e ameaçando as bases da boa relação entre os EEUU e Israel. Isto está conduzindo aceleradamente à maior crise entre EEUU e Israel em décadas, algo que não teria por que suceder. Aínda mais, deve ser detida imediatamente antes de que fique fóra de controlo. O vicepresidente Biden deveria tomar as bridas da bochornosa retórica da Administração Obama e tapar a boca dos incendiários que acudem os domingos aos shows televissivos a criticar a Israel.

Uma vez mais, a Administração Obama está perdendo o rumbo num assunto de vital importância. Devem dar marvha atrás e reconhecer que os dirigentes palestinianos não têm dado nem um passo adiante em aras do processo de paz desde que o Presidente Obama foi eligido. Mentres Israel faz concessões (que aóinda assim são criticadas pela Administração Obama), os dirigentes árabes permanecem sentados agardando que a Casa Branca pressione mais e mais a Israel. A Administração Obama deve abrir os olhos e reconhecer que só Iran e os seus aliados terroristas estám tirando benefício desta artificial controvérsia com Israel. O vicepresidente Biden esteve acertado quando dixo, a semana passada, ante o anúncio de construcção, que “uma precondição necessária para o progresso é que o resto da comunidade internacional saiba que não existem distâncias entre os EEUU e Israel quando falamos de seguridade”. Agora, graças à Administração Obama, já existe uma enorme fisura. É chegado o momento de que o Presidente Obama prema o botão de reinício nas nossas relações com a nossa aliada Israel.



SARAH PALIN

ISRAEL E A CRISE COM OBAMA


O primeiro mandato de Binyamin Netanyahu como Primeiro Ministro de Israel colapsou em 1999, em parte devido à sua tormentosa relação com o Presidente Bill Clinton. É incomprensível, portanto, que o actual Governo do Sr. Netanyahu, até a semana passada, perseverasse em manter-se próximo ao Presidente Barack Obama.

Esse tipo de estratégia teria sentido se o Sr. Obama fosse um Presidente na linha clássica que vai desde Franklin Roosevelt, que defendeu vigorosamente os interesses nacionais dos EEUU, protegeu aos nossos amigos (especialmente àqueles ameaçados), e manteve robustas as alianças. Mas o Sr. Obama é diferente. É o nosso primeiro Presidente post-americano. Situa-se para além da excepcionalidade estadounidense, e acredita que o nosso papel no cenário mundial debe ser de simples comparsas. A estratégia de Netanyahu, portanto, está desfasada e equivocada.

Israel tem tratado de acomodar-se a Obama em dois temas capitais: as negociações com os palestinianos e as armas nucleares de Iran. Ambos esforzos têm ignorado os desacordos bilaterais por demassiado tempo. Mas agora esses conflitos latentes têm saído à luz e devem ser resolvidos ou rematarão provocando uma grave colisão entre Israel e os EEUU.

No tema palestiniano, o Governo do Sr. Netanyahu tem tolerado 14 meses de inútil deriva diplomática que para nada têm alterado positivamente a realidade geopolítica entre Israel e os palestinianos.

O annúncio a semana passada da construcção de novas vivendas em Jerusalém Leste mentres o vicepresidente Joe Biden visitava Israel foi um passo inecessário. Mas o dom da oportunidade não é o autêntico problema. A resposta do Sr. Biden (“Condeio esta decisão”), aprovada previamente por Obama, e depois enfatizada pela Secratária de Estado, Hillary Clinton numa desaforad chamada telefônica o venres ao Sr. Netanyahu, apenas deixava ver o que subjaz detrás. E não é nada agradável.

Os esforços de Netanyahu por evitar uma desputa aberta com Washington não lhe têm granjeado o reconhecimento da Casa Branca. É praticamente seguro que Obama acredita que o autêntico obstáculo para a paz não são as novas vivendas ou eligir um momento pouco adequado para anunciá-las, senão a denominada “intransigência israeli”.

No que respeita a Iran, o Sr. Netanyahu tem respaldado fielmente a diplomacia de Obama, tratando de ganhar credibilidade aos olhos do Presidente de cara ao dia em que Israel deva atacar preventivamente o programa de armas nucleares iraniano Jerusalém, por exemplo, apoia os esforços dos EEUU de acrescentar as sanções contra o program nuclear de Iran, embora saibam que estám destinadas a fracassar. Conforme passa o tempo, a opção militar israeli vê como aumentam as dificuldades e como decrecem as possibilidades de éxito, mentres Iran se fai com novos sistemas de defesa ánti-aérea e aperfeiçoa os seus silos e instalações nucleares.

O erro do Sr. Netanyahu tem sido assumir que o Sr. Obama etá dacordo em que devemos evitar que Iran consiga armas nucleares. A Casa Branca acredita que um Iran nuclearizado, ainda não sendo o desejável, pode ser controlado e, portanto, não apoiará o uso da força militar para frear as ambições nucleares de Teerão.

Aínda mais, Obama não quere que ninguém –e menos que ninguém, Israel- actue pela sua conta. Isso significa que se Israel bombardea as instalações nucleares de Ira, o Presidente provavelmente vetará o subministro para os aviões israelis danados, assim como os repotos para outros sistemas armamentísticos.

Movemo-nos inexoravelmente e quizá já tenhamos chegado- face uma crise de Israel com o Sr. Obama. Os estadounidenses devem reparar em que permitindo que Iran obtenha armamento nuclear estamos fortalezendo uma ameaça existencial contra o Estado de Israel, contra os governos árabes da zona que são partidários dos EEUU, e, a longo prazo, a paz e a seguridade globais.

Netanyahu deve entender que não tem estado acumulando bons créditos de conduta com o Sr. Obama, senão simplesmente pospondo a confrontação. O Primeiro Ministro deveria reconsiderar a sua actitude, e fazê-lo rápido. A deferência israeli com o tema palestiniano servirá de pouco com Obama uma vez que Israel lanze um ataque preventivo contra o programa nuclear iraniano. Seria um erro pensar que uma maior dilação nesse ataque vai cambiar a resposta ária que Israel vai colheitar da Casa Branca. O apoio a Israel virá do Congresso e do povo norteamericano, como amosam todas as enquisas; não do Presidente.

Obama não é que seja indiferente à posição de domínio global dos EEUU. Ele sinte autêntica vergonha de não saber como fazer que esta disminua drasticamente. De facto, a nossa preeminência não só nos tem serido para alimentar o nosso próprio ego, senão para defnder os nossos interesses e os dos nossos aliados.

Ceder no papel que os EEUU têm desenvolvido nos assuntos internacionais, não é um signo de modéstia, senão um perigoso sinal de debilidade, tanto para os nossos amigos como para os nossos adversários.

E Israel poderia ser o primeiro aliado em sofrer as conseqüências.


JOHN BOLTON

17/03/10

APEDREAR À POLÍCIA ISRAELI NÃO É DELITO


Apenas umas dúzias de árabes foram arrestados de entre os centenares de insurgentes que lançaram pedras contra a polícia no leste de Jerusalém.

A maioria dos árabes íam emascarados, com o que a sua identificação ante os tribunais torna-se problemática.

Uma massa de criminais que desafiam aos representantes da lei e que eludem intencionadamente a sua identificação, não são outra coisa que um exército inimigo –embora a polícia se reprimisse à hora de dar-lhes caza e evitasse abrir fogo contra o grosso dessa chusma. Os árabes sabem bem que os insurgentes habitualmente saim impunes –daí que participem gostosamente nas revoltas, que são o seu desporto nacional.

As algaradas são instigadas pelo Movimento Islâmico, uma organização ofical que o Governo israelise resiste  ilegalizar, a pesar das décadas de incitação às suas espaldas.

Aqueles que acreditam que os árabes se sentirão satisfeitos com a entrega de Jerusalém Leste, deeriam tomar boa nota dum facto: a actual onda de revoltas vem motivada pela reconstrucção da famosa Sinagoga de Hurva, sinagoga ubicada no bairro JUDEU de Jerusalém.

ONDE ESTÁ WALLY?

IRA PALESTINIANA


Entrevista com Tawil Fadiha, Ministro Palestiniano de Ira Incontrolável, onde aborda os recentes episódios de violência em Gaza entre Hamas e células de Al Qaida.



UM DIA DE FÚRIA

Ante a reconstrucção da Sinagoga de Hurva na Cidade Velha de Jerusalém, Hamas declarou a jornada de ontem como “Dia da Ira”.

Velaqui uma breve crônica de cómo transcorreu a manhã:

O representante de Fatah em Jerusalém, Khatem Abd el-Kader, fez um chamamento aos palestinianos para “reunir-se em Al Aqsa para salvá-la dos intentos israelis de destruir a Mesquita e substitui-la por um templo”. Kader qualificou a reconstrucção da Sinagoga de Hurva de “provocação”, e advertiu a Israel de que estava jogando com fogo.

Pela sua banda, o Alcaide da muito leal localidade beduína de Rahat, Faiz Abu-Sabihan, exprimiu o seu apoio incondicional à protesta, dizendo que “os judeus não têm direito sobre o Monte do Templo” e que “as provocações de Israel, que socavam o procsso de paz, devem ser detidas”.

Palestinianos emascarados enfrontaram-se com a polícia israeli em vários bairros de Jerusalém, lançando pedras e queimando neumáticos.

Dúzias de jóvenes árabes arrojaram pedras contra a Polícia de Fronteiras nos campos de refugiados de Shuafat, Isawiyah e Wadi Joz.

O portavoz da OLP, Yasser Abed Rabo, fez um chamamento a que Israel abortasse a inauguração da Sinagoga de Hurva.

O membro da Knesset, Ahmed Tibi, subiu ao Monte do Templo e declarou que se estava promovendo pelo Governo israeli uma nova “ocupação” de Jerusalém Leste e a Mesquita de Al Aqsa.

Incrementam-se os ataques em Ramala, Siquém e Hebron.

A meia manhã produzem-se lançamentos masivos de pedras na Autoestrada 443 Modiin-Jerusalém, sendo alcançados vários automóveis que sofrem diversos danos e rotura de cristais.

O membro da Knesset pelo partido árabe Balad, Zoo’abi, faz um chamamento à Terceira Intifada:

“Projectos de construcção massivs em Jerusalém Leste enos bairros árabes, expulsão de palestinianos dos seus fogares, confiscação de tarjetas de identificação israelis, manifestações de incitação, arresto de cidadãos, acoso aos activistas de direitos humanos [ola Ariadna Jové!]. A polícia israeli está praticando uma limpeza étnica, e isto é razão mais que suficiente para emprender a Terceira Intifada –que deve ser mais contundente que a anterior, quando Sharon profanou a explanada da Mesquita”.

O dirigente de Hamas, Halil Al-Haiba, contribuiu pela sua banda a calmar os ânimos manifestando: “O sangue deve salpicar por todas partes. Isto é ma guerra religiosa”.

Os dirigentes de Fatah protestaram ante o que qualificaram de “fabricação da História” por parte de Israel: “Nunca foram destruídas sinagogas e Jerusalém”.

O parlamentário de Hamas em Gaza, e destacado terrorista de esta organização, o Dr. Ahmed Bachar, dixo: “Aniquilade aos judeus com ataques terroristas no coração de Israel”.

Depois do meiodia, os esquerdistas israelis manifestaram-se no cámpus da Uniersidade Hebrea de Mount Scopes, em solidariedade com o Dia da Ira árabe.


Bem. Comparemos a reconstrucção duma sinagoga destruída pelos árabes –que a OLP exigiu que Israel não emprendesse-, com os chamamentos de Israel a que a Autoridade Palestiniana não adicasse uma Praça na cidade de Ramala em memória duma criminal em série, que causou a maior massacre terrorista promovida pelos palestinianos na história de Israel.

A Autoridade Palestiniana, pr suposto, fez ouidos surdos e adicou-lhe a Praça, inaugurada pelo Presidente da AP, Mahmoud Abbas.

Reparade nas protestas dos nossos “melhores amigos” no panorama internacional pela construcção de vivendas por parte de Israel. Permanecede atentos a ver se fazem a mais mínima crítica ao comportamento dos palestinianos.



THE MUQATA

CARTA A RAHM EMANUEL E DAVID AXELROD


Queridos Rahm e David,


Escrevo estas linhas mentres sentado contemplo, através de internet, a cirimônia que celebra a reapertura da Sinagoga de Hurva em Jerusalém, na zona que vos denominaríades “Jerusalém Leste”, “território em desputa” ou, talvez, “território ocupado” sobre a “linha verde” e adjazente ao “Monte do Templo”.

Antes de fazer-vos algumas perguntas, gostaria-me falar-vos de vários homens que foram claves na celebração que vivemos esta noite.

Primeiro, de Reuvan “Ruby” Rivlin, actual portavoz da Knesset. Jerusalemita de sétima geração, Ruby é um Rivlin tanto por parte de mãe como de pai, descendentes ambos do Rabino Yisrael Ba’al Shem Tov e do Gaon, Rabino Eliyahu de Vilna.

Rivlin, um veterano político, teve grandes dificuldades para modular  a sua voz mentres falava, o seu discurso entrecurtado pela emoção, repetindo as palavras do seu tataravó, pronunciadas na reapertura da destruída Sinagoga de Hurva 150 anos atrás.

Também falou brevemente o antigo Prisoneiro de Sion, antigo minstro e actual portavoz da Agência Judia, Nathan Sharansky, quem descreveu como, em 1992, ele convenceu à totalidade do Governo israeli para aprovar por unanimidade a reconstrucção da Sinagoga de Hurva, destruída pelos jordanos tras a sua ocupação de Jerusalém em 1948.

Mas o homem que mais me impressionou foi David Rubenstein, um israeli de orige russa, que contribuiu decisivamente à renovação de Hurva. Rubenstein falou brevemente, e anunciou que ele e os seus sócios, responsáveis de financiar a reconstrucção de Hurva, participariam na reconstrução da crcana Sinagoga de Tiferet Yisrael, destruída també pelos árabes durante a Guerra de Independência. Estes homens, que cresceram privados de todo referente judeu, e que hoje em dia a duras penas falam umas palavras em hebreu, estám investindo a fortuna amassada ao longo de toda a sua vida em reconstruir sinagogas em Jerusalém.

E vós, Rahm e David, em que estades vós investindo as vossas vidas?

Rahm, comenta-se que tu es a pedra angular da política do teu Chefe face Israel e o Meio Leste. Desde que a vossa Administração accedeu ao poder, diz-se que estades tratando por todos os meios de impôr a “solução dos dois Estados” a Israel. Afirmas que “Israel enfronta-se ao momento da verdade: pode ceder às exigências internacionais e, a câmbio ver resolvidas as uas principais ameaças existenciais, ou bem manter o status quo e que essas ameaças persistam”. Noutras palavras, o futuro de Israel, como Estado e, em grande parte, a continuidade existencial do povo judeu, depende de que Israel obedeça os ditados da política dos EEUU, e admita as exigências dos EEUU e do terrorismo árabe.

E tu, David, poucos dias atrás colocaste a Israel sobre os teus jeonlhos e deste-lhe publicamente uns azoutes dizendo: “O sucedido foi uma grave afrenta…Foi um insulto…Esta não é a maneira adequada de comportar-se”. Isto, por suposto, em referência ao anúncio de que Israel seguirá construíndo em Jerusalém.

É  esta a conduta agardável de dois bons judeus que, segundo afirmam, amam Israel?

Rahm, em verdade que é dificil entender o teu proceder. Pertences a uma sinagoga ortodoxa de Chicago. Creciste num fogar judeu, estreitamente vinculado a Israel. O teu pai nasceu em Jerusalém e o teu tio, cujo nome levas, foi assassinado pelos árabes em Jerusalém. Mas defendes a proibição de que os judeus construam em Jerusalém!

E David, tu també não es alheio ao judaísmo. Nascido no Lower East Side de New York, sempre soubeste que eras judeu. Porém, amosas-te disposto a levar ao teu próprio povo a uma situação que compromete gravemente a sua continuidade existencial como Estado judeu.

Como é possível que doi homens cujas vidas estám vinculadas estreitamente ao judaísmo não sejam capazes de entender o que é evidente para outros, que cresceram na Rússia soviética, ignorando-o quase tudo das suas raízes judias? Inclusso os vossos nomes reflexam as vssas raízes judias: David –referindo-se ao Rei David-, o Rei eterno de Israel; e Rahm –que significa “elevado”, apontando ao Criador, e derivado da palavra Rachamim, que significa “missericórdia”. De quem tens tu missericórdia, Sr. Emanuel? Quizás, se fóssedes coerentes, ambos deveríades repudiar os vossos nomes, cambiando-os, como figeram os judeus helenistas durante a época da ocupação grega de Israel. Com podedes levar esses “nomes judeus” e, simultaneamente, asistir impávidos a como é empujadoo vosso Povo ao precipício?

Tenho outra pergunta para vós. A passada noite dou começo o mes de Nissan, o mes de Geula, da redemção de Egipto. Dentro exactamente de duas semanas começaremos a festividade de Pesaj, que se inícia com o Seder, a primeira comida de Pesaj, na que recitamos a história do éxodo judeu de Egipto.

Comenta-se que o ano passado, ambos fórades convidados ao Seder de Pesaj pelo Presidente, mas que vos desculpástedes, preferindo comer o matzá com as vossas famílias, no fogar. Muito comovedor. Mas, por que?

O que realmente me gostaria saber não é como dades começo ao vosso Seder familiar, senão mais bem como o rematades. Normalmente, os judeus rematam a cirimônia nocturna declarando: “O próximo ano em Jerusalém!”  ou “O próximo ano na reconstruída Jerusalém!”.

Rahm Emanuel e David Axelrod:

RECITADES ESTAS PALAVRAS NA VOSSA MESA FAMILIAR?

SE O FAZEDES, SODES CONSCENTES DO QUE SIGNIFICAM, OU APENAS REPETIDES ESSAS PALAVRAS POR CONVENCIONALISMO?

ATREVERÍADES-VOS A RECITAR ESSAS PALAVRAS EM PÚBLICO, ESSAS PALAVRAS PRONUNCIADAS PELOS JUDEUS DURANTE SÉCULOS, MENTRES ERAM TORTURADOS, QUEIMADOS NAS FOGUEIRAS, OU ENVIADOS A SIBÉRIA PARA UMA MORTE CERTA, PELA SUA INSISTÊNCIA EM REPETIR ESSA VERDADE FUNDAMENTAL DO POVO JUDEU?

QUE FÓRMULA UTILIZADES EXACTAMENTE?

O ANO QUE VEM EM JERUSALÉM!

OU

O ANO QUE VEM NA OCUPADA/DESPUTADA/CONQUISTADA/ÁRABE JERUSALÉM?

Não será o momento de que abandoedes a Casa Branca e regressedes ao vosso autêntico fogar, em Israel, em Jerusalém, onde pelo menos poderedes chegar fronte o Kotel e recitar –como têm feito eternamente os judeus- “O próximo ano em Jerusalém!”?

DAVID WILDER

LOS QUE JUEGAN CON SERPIENTES

Fue Pierre Bérégovoy quien dio la cara. Pero él era sólo eco del amo de las sombras. Una fe enferma lo ataba al Presidente. Ni una coma alteraría de lo por éste dictado. Admiración extraña, la del modesto Béré hacia aquel tenebroso François Mitterrand que, nacido a la política con los fascistas Croix de Fer del coronel de la Roque, jamás toleró que principio moral alguno interfiriera su triunfal travesía por toda ideología política rentable.

Mediaban los ochenta. Le Pen contaba con un violento grupo de gamberros nazis a su servicio. Y un índice electoral de risa. De pronto, comenzó a convertirse en estrella de la televisión pública. Al principio, pareció una anécdota. Luego, el mimo mediático con que la administración socialista dio en tratarlo no dejó duda: Le Pen se había convertido en pieza clave de la estrategia mitterrandiana. Pero fue, claro está, al servicial Bérégovoy a quien le tocó dar la cara. Para que se la partieran. 21 de junio de 1984.

En el curso de una reunión con periodistas afines, F.-O. Giesbert, biógrafo oficial de Mitterrand, plantea la agria pregunta. ¿Por qué promocionan así los socialistas al último nazi de Francia? Y el gris Bérégovoy, el hombre de la fidelidad inmaculada, el que nueve años después preferirá el suicidio a tener que dar cuentas de los enjuagues financieros de su partido, les transmite la idea genial, de cuya aplicación el Presidente le ha hecho ejecutor. Cito la transcripción literal de un Giesbert estupefacto: «Tenemos el mayor interés en promocionar al Frente Nacional, porque hace inelegible a la derecha. Cuanto más fuerte sea el Frente, más invencibles seremos nosotros. Es la oportunidad histórica de los socialistas ». Lo que vino después está en los libros. Y en las hemerotecas. Y en el presente político de Francia.

Le Pen creció, en efecto. Vertiginosamente. No en el sentido previsto. Al poco, había devorado el electorado obrero de las periferias urbanas comunistas. Enseguida, pasó a erosionar el electorado socialista. Hasta disputar un día la segunda vuelta de las presidenciales. El desgaste de la derecha no se produjo. La descomposición de la izquierda tocó fondo. Lo peor: Francia asistió a lo impensable; la consolidación de un partido nazi, anclado en el voto obrero.

No sorprendió a los historiadores, eso. Había sido igual en 1934; cuando una escisión obrerista del PCF dio origen al partido nazi en Francia. Juegan ahora a eso los estrategas de esa pobre cosa, cada vez más descerebrada y sonriente, llamada Zapatero. Una emergencia neofranquista fuerte, profetizan, hundiría electoralmente al PP y blindaría el rancio sueño felipista de un PSOE perpetuo: apostemos todo a eso. Si no queda franquismo, lo inventamos. Y no, no es que estén locos. Es que van al suicidio. Llevándose, de paso, al país por delante.


GABRIEL ALBIAC (2005)

QUE SERIA DOS SOCIALISTAS SEM LE PEN?


Pouca coisa.

Não em vão, Mitterrand abriu-lhes de par em par as portas modificando a Lei Eleitoral. Nas legislativas de Março de 1986, as primeiras nas que se utilizou o sistema proporcional, a ultradireitista Fronte Nacional obteve 35 deputados. Deste modo, Mitterrand lograva dividir à direita.


A Fronte Nacional perjudica a Sarkozy e favorece ao Partido Socialista Francês.


ISRAEL COMO LOBBY TURÍSTICO

O Ministro de Turismo e o Alcaide de Jerusalém apresentaram ma série de medidas para incrementrar o número de turistas cristãos em Israel. A iniciativa é religiosamente controvertida e politicamente questionável. A ideia do Governo é que os turistas ficarão namorados de Israel e brindarão-lhe o seu apoio quando voltem a casa.

Tamanhe pretensão é uma estupidez. Milhões de turistas visitam China cada ano, mas nenhum de eles regressa a casa apoiando um regime comunista. A Suláfrica do apartheid era um dos destinos turísticos mais solicitados –mas padecia condeias e sanções. De optar por fazer algo, os turistas que venham a Israel apoiarão a “internacionalização” de Jerusalém.

É digno de psiquiatra a obsesão de Israel de ser amada pelos demais.

ESTADOS UNIDOS-ISRAEL: HAY TENSIÓN


La falta de sintonía política entre Obama y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, supuso un factor de complicación más justo cuando la Casa Blanca se replanteaba sus relaciones con el Estado judío. Lo que Washington necesitaba en Jerusalén era un premier dócil y carente de principios, que se sometiera sin discutir a los nuevos planes americanos, no un ideólogo conservador capaz de plantar cara. A un alto cargo de la Administración Obama le preguntaron qué esperaban del nuevo Gobierno israelí –que ya lleva un año gobernando–, y su respuesta no pudo ser más reveladora: "Otro primer ministro".

Obama, deseoso de ser percibido entre los árabes como menos proclive a apoyar a Israel que sus predecesores, movió ficha enseguida: nombró un enviado especial para el proceso de paz, el senador Mitchell, y encontró en el tema de los asentamientos su caballo de batalla. Israel tenía que hacer más concesiones ante los palestinos, y éstas pasaban por el desmantelamiento de buena parte de los asentamientos.

Obama y sus asesores creían que podrían doblegar a Netanyahu dada la necesidad de que EEUU e Israel mantengan una estrecha relación estratégica en lo relacionado con el programa nuclear iraní, auténtica amenaza existencial para Jerusalén. Y puede que pensaran que no habría mayores problemas al escuchar a Netanyahu, en junio del año pasado, que no se oponía a la solución de los dos estados y, en diciembre, que congelaría las construcciones en los territorios en disputa. La equivocación del equipo de Obama fue tomar las palabras del primer ministro israelí como un compromiso aceptado y aceptable en vez de como una respuesta táctica a las presiones americanas, algo forzado y difícil de tragar. Sobre todo si se tiene en cuenta que Israel ha dado un giro decisivo a la derecha.

Por parte israelí también se han producido errores de interpretación. Por un lado tenemos la incredulidad ante la postura de Obama, que abría la puerta a la posibilidad de que Israel quedara aún más aislado en el panorama internacional. No podía ser verdad, simplemente, que Obama se distanciara tanto de la política tradicional norteamericana. En segundo lugar, tenemos que la historia tiende a favorecer la noción de que los gobernantes israelíes saben más del problema que nadie y serán capaces de maniobrar de tal manera que diluyan los elementos más nocivos para los intereses israelíes: el pasado otorga un grado de arrogancia política que, de malinterpretar el contexto del momento presente, puede ser más que contraproducente. Tercero: tres datos han podido obnubilar a algunos asesores políticos israelíes: la falta de popularidad de Obama en Israel (entre un 2 y un 4%), la pérdida de respaldo del presidente americano en la propia América y la falta de credibilidad del mismo en materia de política exterior. Obama puede haber sido como alguien en retroceso y agobiado por múltiples problemas y, por tanto, débil.

La mala evaluación de la situación de Obama puede estar en la base del rifirrafe que han tenido Jerusalén y Washington a propósito de la autorización israelí a la construcción de inmuebles en un barrio de Jerusalén Este, anunciada mientras el vicepresidente americano visitaba Israel. Aunque Biden aceptó inicialmente las disculpas del propio Netanyahu, este incidente ha sido explotado por la Casa Blanca en su provecho: ha rechazado las excusas israelíes y exigido a Netanyahu la paralización de unas obras que no han comenzado (ni se espera que empiecen en meses). En lugar de haber pasado página, Obama ha vuelto a poner a Israel en el punto de mira.

¿Qué tiene de peligroso este estado de cosas? Pues, para empezar, que la Casa Blanca siga pensando que tiene agarrado a Netanyahu por los… ayatolás, y que Jerusalén empiece a creer en serio que nada bueno cabe esperar de la América de Obama y que está más sola que nunca. Lo peor de todo es que, de seguir Obama en sus trece, quien de verdad creerá que Israel está solo y aislado será el Terror, las fuerzas del Mal que saturan la región: Irán, Hizbolá, Hamás…

La mejor forma de evitar un nuevo conflicto en la región no pasa por mermar la credibilidad y el margen de maniobra del Gobierno de Israel, sino por reforzar su capacidad de disuasión. Pero esto es algo que Barack Obama no parece dispuesto a hacer. Que sea más o menos evidente dependerá de la habilidad de las partes para el disimulo. Y por ahora es bastante escasa…


RAFAEL L. BARDAJÍ

16/03/10

OBAMA CONTRA ISRAEL


Nas últimas semanas, a Administração Obama tem aplaudido as “saudáveis relações” entre Iran e Síria, reprochado tenuemente ao Presidente sírio Bashar Assad pelas suas acusações contra os EEUU de “colonialismo”, e apresentado públicas desculpas a Muammar Gadhafi por tê-lo tratado com escasa deferência, depois de que o dirigente líbio chamasse à Yihad contra Suíza.

Quando se trata de Israel, sem embargo, a Administração Obama não tem problema em alcançar as mais desaforadas quotas da indignação pública. Numa visita a Israel a passada semana, o vicepresidente Joe Biden condeou o anúncio efetuado por um cárrego intermédio do Governo israeli aprovando um protocolo –o quarto de sete requeridos- para a construcção de 1.600 unidades residenciais no norde de Jerusalém. Assumindo que finalmente seja ratificado, o projecto não daria começo até, pelo menos, dentro de três anos.

Mas nem sequer as reiteradas desculpas do Primeiro Ministro israeli Binyamin Netanyahu evitaram que a Secretária de Estado, Hillary Clinton –no que fontes da Casa Branca afirmaram que constituia a opinião pessoal do Presidente Obama- qualificasse o anúncio de “insulto aos Estados Unidos”. O portavoz da Casa Branca, David Axelrod, apareceu ontem em “Encontros com a imprensa”, na cadeia NBC, criticando a Israel pelo que descreveu como uma “grave afrenta”.

Dado que ninguém está defendendo o anúncio feito por Israel, e menos que ninguém um confundido Executivo israeli, é dificil comprender por que a Administração tem eligido a ocasião para encender a chama duma grave crise diplomática com o seu mais provado aliado no Meio Leste. A visita do Sr. Biden estava programada com a finalidade de convencer aos israelis de que a Administração dos EEUU está plenamente comprometida com a seguridade e a legitimidade de Israel. Num discurso na Universidade de Tel Aviv, dois dias depois do anúncio israeli, o Sr. Biden agradeceu publicamente ao Sr. Netanyahu que “reconduzisse o processo para evitar que algo assim volva suceder”.

A posterior escalada verbal da Sra. Clinton só cabe entendê-la como uma desmedida reprimenda pública aos israelis, mas a sua lógica política e estratégica é todo um mistério. Os EEUU precisam da aquiescência de Israel nos esforços da Administração Obama para deter o programa nuclear iraniano atravês das sanções e da diplomacia. Mas a inibição de Israel irá em proporção directa à sua percepção de que as garantias de seguridade que lhe ofereçam os EEUU sejam sólidas. Se Israel percibe que a Administração Obama apenas está à procura dum pretexto para romper as relações, terão muito menos em conta a reacção dos EEUU a um ataque militar contra Iran.

No que se refire aos assentamentos no West Bank, cada vez é mais dificultoso argumentar que a sua existência seja um obstáculo essencial na consecução de um tratado de paz com os palestinianos. Israel desmantelou todos os seus assentamentos em Gaza em 2005, apenas para ver como a Faixa se convertia num pseudo-Estado de Hamas e na base dum permanente ataque com mísseis contra os civis israelis.

A ansiedade de Israel provocada pelo papel dos EEUU como mediador diplomático honesto não se verá aliviada precisamente com a neurastênia da Administração Obama no projecto de construcção em questão, que cai dentro dos limites municipais de Jerusalém e que unicamente pode ser qualificado de “assentamento” se se adoptam os termos maximalistas que utilizam os palestinianos. Qualquer tratado de paz realista deverá incluir um reajuste das fronteiras de 1967 e um intercâmbio de territórios –aspecto formalmente já reconhecido pela Administração Bush antes da retirada israeli de Gaza. Se a Administração Obama opta por converter-se –como têm feito os europeios- noutro bufete de advogados dos palestinianos, encontrará que cada vez será mais dificil que Israel faga concessão alguma.

Esse seria o desenlaze preferido dos inimigos de Israel, tanto no mundo árabe como em Ocidente, na medida que permitiria apresentar a Israel como a parte intransigente que se interpõe no caminho da “paz”. O por que uma Administração que tem proclamado repetidamente a sua amizade com Israel quereria que isso se passasse já é outra questão.

Novamente este episódio reafirma o patrão que está seguindo a política exterior do Sr. Obama: agradar aos nossos inimigos, exercer pressão sobre os nossos amigos. É o que fixo com Polônia, a República Checa, Honduras e Colômbia. Agora é o turno de Israel.



THE WALL STREET JOURNAL

(Editorial do 15 de Março de 2010)